Con una exposición de los trabajos realizados por los niños en las dos semanas que duró y una audición de flauta, se dió por clausurada la Escuela de verano de este año en Lubumbashi . Participaron también los padres. A cada niño se le entregó un paquete con cuadernos bolígrafos y material escolar y cada niño se llevó a casa el trabajo realizado.