Domingo 19 de Enero- (Juan 2,1-11)
Según el evangelista Juan, Jesús fue
realizando signos para dar a conocer el misterio encerrado en su persona y para invitar a la gente a acoger
la fuerza salvadora que traía consigo. ¿Cuál fue el primer signo?, ¿Qué es lo
primero que hemos de encontrar en Jesús?
El evangelista habla de una boda en
Caná de Galilea, una
pequeña aldea de montaña, a quince kilómetros de Nazaret. Sin embargo, la
escena tiene un carácter claramente simbólico. Ni la esposa ni el esposo tienen
rostro: no hablan ni actúan. El único importante es un «invitado» que se llama
Jesús.
Las bodas eran
en Galilea la fiesta más esperada y querida entre las gentes del campo. Durante varios días, familiares y
amigos acompañaban a los novios comiendo y bebiendo con ellos, bailando danzas
de boda y cantando canciones de amor. De pronto, la madre de Jesús le hace
notar algo terrible: «no les queda vino». ¿Cómo van a seguir cantando y
bailando?
El vino es
indispensable en una boda. Para aquellas gentes, el vino era, además, el símbolo
más expresivo del amor y la alegría. Lo decía la tradición: «El vino alegra el corazón ¿Qué
puede ser una boda sin alegría y sin amor? ¿Qué se puede celebrar con el
corazón triste y vacío de amor?
En el patio de la casa hay «seis tinajas
de piedra». Son enormes. Están «colocadas allí», de manera fija. En ellas se
guarda el «agua» para las purificaciones. Representan la piedad religiosa de
aquellos campesinos que tratan de vivir «puros» ante Dios. Jesús
transforma el agua en vino. Su intervención va a introducir amor y alegría en
aquella religión. Esta es su primera aportación.
¿Cómo podemos pretender seguir a Jesús
sin cuidar más entre nosotros la alegría y el amor? ¿Qué puede haber más
importante que esto en la Iglesia y en el mundo? ¿Hasta cuándo
podremos conservar en «tinajas de piedra» una fe triste y aburrida? ¿Para qué sirven todos nuestros
esfuerzos, si no somos capaces de introducir amor en nuestra religión? Nada
puede ser más triste que decir de una comunidad cristiana: «No les queda vino».