Familias Unidas

Mejora de la viviendas:

Muchas de las «casas» de Bahía de Kino eran de cartón. Las familias vivían hacinadas con un alto riesgo de contraer enfermedades por las picaduras de animales, además de la facilidad que tienen estos habitáculos de ser pasto de las llamas. Las mujeres y los niños son los más afectados. Con ellas se organizaron las misioneras, en pequeños grupos, para cambiar las construcciones de cartón por otras de material. El proyecto sigue funcionando a lo largo de 30  años como Empresa Social de la Construcción. En la actualidad son más de 300 las familias que se están beneficiando de este proyecto, disfrutan ya de unas condiciones de vida más dignas. La fisonomía del pueblo ha cambiado, pues hoy en día la mentalidad de las personas está cambiando, ya que ahora sí ven como prioridad el tener una vivienda digna y segura, y al entrar a la comunidad ya no imperan las casas de cartón como en décadas anteriores.

No solamente ha cambiado el aspecto del pueblo sino que a través de reuniones de oración, lectura y reflexión  de la biblia con los diferentes grupos hemos crecido en responsabilidad, coordinación y fraternidad compartidora.

Grupos “Compartiendo Fe y Vida”.

Visitas semanales a las familias que trabajan en los campos agrícolas bastantes alejadas de la ciudad y por lo tanto con muchas carencias de los servicios más necesarios para la subsistencia.

Convivencias de jóvenes y adultos para juntos tomar conciencia de nuestro ser y que hacer cristiano en un intento serio de ir colaborando en el Reino de Dios entre nosotros.