Lukotola

 

República Democrática del Congo
Región de Katanga – Provincia de Lualaba – Villa de Fungurume – Poblado de Lukotola
Correo:ekumenepromafric@yahoo.fr

Cuando en 1981 Ekumene inició el proyecto Lukotola, la meta de los primeros misioneros era tratar de realizar la utopía del Evangelio: la promoción integral del hombre y de su medio en solidaridad fraterna.

Grupos de trabajo agrícolas

Los habitantes de Lukotola y de la comarca han vivido a duras penas de la agricultura. Eran cultivos estacionales que no aseguraban la alimentación ni en cantidad ni en calidad. Tras un año de pesado trabajo con los mismos medios del poblado, los misioneros de Ekumene abrieron la puerta a nuevas técnicas cooperativas y de cultivo. Las acciones acometidas para la organización campesina y el manejo de tecnología ligera (arados tirados por bueyes y otros aperos) dieron felizmente paso a una agricultura con excedentes de producción.

Proyecto de Tracción Bovina

Tras años de trabajo puramente manual, en 1984 los misioneros de Ekumene introdujeron los bueyes como fuerza de tracción en el campo. Con un menor coste en términos económicos y ecológicos que los tractores, el empleo de bueyes era la solución sostenible en aquellos momentos para el trabajo agrícola y el transporte de la carga. Además, cuando los animales agotaban su vida útil eran retirados para abastecer los mercados de carne. Lukotola se  convirtió desde entonces en polo de aprovisionamiento de maíz y soja para los poblados vecinos y en centro de doma de referencia para toda la región.

Canalización del agua de Lukotola

El acceso al agua en condiciones de potabilidad fue la “buena noticia” que llegó a Lukotola el año 1986. El esfuerzo sincero de la población y la financiación externa permitieron la canalización del agua desde un manantial hasta el poblado, en el que fluyen constantemente tres puntos de agua.

Electrificación de Lukotola

También en 1991 se encendió la primera bombilla en Lukotola. Con la participación de la población y la ayuda de Manos Unidas y otras organizaciones, se instaló un tendido eléctrico (10 km) de media tensión (11.000 V) desde una empresa minera hasta el poblado.

Escuelas de Primaria y Secundaria

El desarrollo de las posibilidades culturales y educativas de la población ha sido siempre una de las prioridades de Ekumene, en España y en otros continentes. En Lukotola, el año 1981 se comenzó impartiendo clases de primero de Primaria. Siete años después, con el ánimo de complementar la oferta educativa reglada, los misioneros construyeron la “Escuela de Ngoma” (en Lukotola), hoy dedicada al ciclo de Secundaria.

Dispensario médico  y maternidad

Para reducir la tasa de mortalidad de los recién nacidos y cuidar la salud materna, el año 1992 se levantó el dispensario médico de Lukotola, hoy transformado en maternidad, al haberse ampliado con otro edificio a su izquierda, que funciona como dispensario. Actualmente da una cobertura efectiva a las necesidades sanitarias básicas de la población de Lukotola y a las áreas de influencia (unas 6.000 personas).

Construcción del molino

Los rendimientos crecientes en las cosechas de maíz aconsejaban la instalación de un molino eléctrico en Lukotola. Se hizo en 1994. Además de reducir la carga de trabajo de las mujeres, el molino se convirtió en una fuente de financiación estable. Gestionado y atendido por la población mediante un “Comité de Desarrollo Local”, los beneficios de la molienda estaban desde entonces destinados al mantenimiento del molino y de los proyectos comunitarios (escuela, dispensario…).

Mejora del hábitat

Un plan de mejora del hábitat, iniciado en la década de los ochenta por la misión Ekumene y continuado poco a poco por la iniciativa de los campesinos, ha ido transformando el poblado.

Perforación de pozos

No todos los poblados de esta zona tenían a mano un manantial del que abastecerse para el consumo de agua como en Lukotola. Los misioneros de Ekumene terminaron por especializarse en la localización de flujos de agua subterránea y en la perforación manual y mecanizada de los terrenos. Se cuentan por cientos los pozos excavados desde los años ochenta por Ekumene en zonas rurales y urbanas con bombas, tanto de accionamiento manual como eléctricas.

Comité de Desarrollo Local

Un buen número de proyectos han visto la luz con el paso de los años: escuela, dispensario, molino de maíz, silo… Para garantizar su perdurabilidad, se creó en su momento una instancia local responsable de su ejecución y de la posterior coordinación: el “Comité de Desarrollo Local”.

El Comité de Desarrollo con Luis en marzo de 2017 (ausente el Jefe Antoine Lukotola)

El Comité está formado por:
El Jefe “coutumier”
El responsable del proyecto de doma de bueyes
El Director del CSR Kamalenge, miembro de Ekumene
El Director de la Escuela “Ngoma”,
El responsable de la comunidad católica,
El secretario del pueblo
El responsable de la Misión Ekumene, como asesor
Con mejor o peor acierto, y mayor o menor actividad según los años, ellos llevan desde 1996 la responsabilidad de los proyectos indicados anteriormente

Construcción del silo de maíz

La construcción de un silo el año 1994, para la conservación del maíz y de la soja, completaba el ciclo de la naciente “cultura productiva del maíz” en Lukotola y pueblos aledaños. El silo permitía conservar el maíz hasta la próxima cosecha, manteniéndolo a salvo de insectos y humedades. Para las familias quedaban así garantizados tanto el abastecimiento alimentario diario como los excedentes con los que poder comerciar.

El silo ha permitido no solamente almacenar, conservar y comercializar las cosechas, sino a la vez ayudar a los campesinos y proyectos en la adquisición y distribución de abonos y semillas.
Aún sigue bajo la responsabilidad directa de los misioneros Ekumene.

 

La formación profesional en la Escuela Kamalenge es la respuesta del proyecto educativo Lukotola a las necesidades promocionales de los jóvenes de las áreas rurales. La adquisición de cultura, aprender un oficio y convertir a los alumnos en futuros agentes de desarrollo solidario han sido sus objetivos desde su apertura en 1996.

Durante tres años, una media de 60 estudiantes (chicos y chicas) aprenden una profesión en cuatro talleres: mecánica, carpintería, albañilería, y hogar; y antes también el de  agricultura-ganadería.

En todas ellas se imparten los cursos de Desarrollo Rural Comunitario, Historia, Geografía, Ciencias Naturales, Religión Cálculo, e Higiene y alimentación.

Los estudios se realizan en régimen de internado, para facilitar la matriculación de los jóvenes de poblados alejados. La infraestructura se completa con las viviendas habilitadas para los 8 profesores.

Los alumnos cultivan unos campos de maíz y huertos para obtener la base de su alimentación. Se busca la autofinanciación, pero es muy difícil al ser las familias muy pobres y ser muy laborioso el poder colocar en el mercado los productos elaborados en la misma escuela.

Toda una terea evangelizadora acompaña al proceso promocionador.

La mies es mucha, y los obreros pocos, pero  tenemos puesta  la fe y la esperanza en Dios-Padre que  seguirá enviando obreros que, como aquellos misioneros pioneros, sean capaces de revelar el Amor de Dios con hechos tangibles en su entrega amorosa a los hermanos más pobres.